Sobre homenajes y festejos
Honor a quien honor merece. Esta bella frase utilizada repetitivamente en actos y ceremonias, en textos y diálogos, encierra de forma contundente una práctica y una disciplina de vida. Las personas, hombres y mujeres que han sido homenajeadas en sus vidas, ya sea por sus atributos personales o profesionales, son sin duda personas de alto valor para la humanidad.
En recientes días, la Dowal School preparó un merecido homenaje en ocasión del día del maestro a tres destacados miembros de nuestra familia quienes acertadamente han merecido una condecoración. En primer lugar, se hizo un reconocimiento especial al profesor Juan Carlos Sierra, Maestro del año 2009?2010, quien se hizo acreedor a dicho reconocimiento por su estupenda labor como maestro de Matemáticas de primaria ganándose el respeto, admiración y votos de sus compañeros docentes. Además determina este ofrecimiento, su dedicación y entrega pero, sobre todo, el amor y cariño para sus estudiantes: honor a quien honor merece.
La segunda homenajeada del evento fue Mrs. Angélica de Riera, maestra de generaciones y quien ha formado parte del personal de nuestra institución por muchos años, desempeñándose acertadamente primero como docente en al área de Ciencias Sociales y luego en diferentes cargos técnico-administrativos. Ha dedicado su carrera profesional en la docencia al servicio de los educandos, contribuyendo a su formación académica y humana. En conclusión, ha sido un pilar fundamental en el fortalecimiento de esta institución y por esto y mucho más, honor a quien honor merece.
La jornada concluyó con una entrega de reconocimiento a nuestra fundadora y Directora por 22 años, Mrs. Irma Cristina Domínguez quien recibió de parte de todo el personal docente un homenaje por su destacada labor como educadora y fundadora de este bello proyecto educativo. Mr. Allan Castellanos, empleado y exalumno de la escuela dirigió las palabras de honor en las cuales exaltó la relevancia que Mrs. Cristina tuvo en su vida como alumno y en su vida ahora como profesional. Honor a quien honor merece.
Finalmente todos los asistentes disfrutamos de una linda velada vespertina.
¡Loor a todos los y las docentes de la Dowal School!
Qué significa para mí haber ganado el premio como mejor maestro del año.
Recibir el premio de Maestro del Año en una institución como la Dowal School es un gran honor, ya que esta posee estándares de calidad, bastante elevados. No obstante, siempre es posible alcanzar el éxito si se tiene una buena organización y se trabaja con personas comprometidas con un proyecto educativo.
En este logro tan importante están involucradas muchas buenas personas quienes de una u otra forma, me han apoyado con sus oportunos consejos y su acertada dirección.
Menciono algunos:
- Dios, quien está presente en todo y quien, misericordiosamente, me ha bendecido con dones y talentos para desarrollar esta noble tarea de la enseñanza.
- Mi esposa e hijas, quienes son la mejor motivación y apoyo que yo pudiera pedir.
- Ms. Cristina y demás autoridades administrativas que otorgaron un tremendo voto de confianza sobre mi persona. Ser digno de ella es otro gran aliciente.
- Mis autoridades educativas, quienes han velado por mi buen desempeño dentro de la institución, principalmente Ms. Esther Orellana, quien se ha convertido en un "ángel guardián" en mi tan querido departamento de Matemáticas. También Ms. Mónica y Ms. Ligia, quienes siendo mis coordinadoras del nivel de primaria en su momento, cariñosa y acertadamente me aconsejaron. Y mis autoridades actuales, que velan por nosotros. Un sentimiento inmenso de gratitud hacia ellas me compromete a dar un esfuerzo digno de mención.
- Y, finalmente, pero sumamente importantes, mis amados alumnos, quienes, al verles tan ávidos de conocimiento y con un enorme potencial, invitan a cualquier persona comprometida con su propio futuro y el de su nación a dar el mejor esfuerzo del que sea capaz de ofrecer.
Como puede verse, con tanta ayuda y motivación, ¿quién no está posibilitado para obtener tal galardón?
Más que un premio, veo este reconocimiento como una invitación a ser mejor y a, como bien reza el lema de la escuela, "aprender para ser".